Dep. Maldonado

En Cuautitlán Izcalli, entre canchas de tierra, calles polvorientas y domingos que huelen a tacos y pasto recién cortado, nació el Deportivo Maldonado. No fue fundado con discursos ni uniformes elegantes, sino con algo mucho más poderoso: ganas de jugar.

Todo empezó con Don Ernesto Maldonado, un ex obrero que siempre llevaba un balón viejo bajo el brazo. Decía que el fútbol salvaba días difíciles, y en una colonia donde el trabajo escaseaba y el estrés abundaba, eso era casi una promesa sagrada. Reunió a vecinos, sobrinos, amigos de la tienda y uno que otro desconocido que pasaba por ahí. Así, sin darse cuenta, formaron un equipo.

Los primeros partidos fueron caóticos. No había uniformes iguales: uno jugaba con camiseta del América, otro del Cruz Azul, y uno más con una playera desteñida sin número. Pero eso sí, todos corrían como si se jugaran la vida en cada balón.

Con el tiempo, el Dep. Maldonado empezó a hacerse un nombre en las ligas locales. No eran los más técnicos, pero sí los más intensos. Su estilo era claro: presión constante, corazón por delante y nunca rendirse. “Aquí nadie camina”, gritaba Don Ernesto desde la banda.

Llegaron rivalidades. El clásico contra el equipo de la colonia vecina se volvió leyenda. Partidos llenos de gritos, familias enteras apoyando y árbitros que terminaban rodeados. En uno de esos encuentros, bajo una lluvia torrencial, Maldonado remontó un 0-3 en los últimos 15 minutos. Desde entonces, muchos comenzaron a creer que ese equipo tenía algo especial.

Pero no todo fue gloria. Hubo temporadas duras: derrotas dolorosas, discusiones internas, jugadores que se fueron buscando mejores oportunidades. Incluso una vez estuvieron a punto de desaparecer por falta de dinero. Fue entonces cuando la comunidad respondió: rifas, cooperaciones, ventas de comida… el equipo no era solo once jugadores, era de todos.

Años después, el Dep. Maldonado ya tenía uniforme propio: rojo con franjas negras. No era profesional, pero representaba orgullo. Cada número tenía historia, cada jugador una razón para estar ahí.

Don Ernesto ya no corre por la banda, pero sigue asistiendo a cada partido, sentado en una silla plegable, mirando con una sonrisa discreta. Sabe que lo que empezó como un simple juego se convirtió en identidad.

Hoy, cuando el silbato suena en cualquier cancha de Cuautitlán Izcalli y se escucha “¡Vamos Maldonado!”, no solo comienza un partido. Comienza una historia que se sigue escribiendo cada domingo.

Ligas
Golden Dominical
Temporadas
2025, 2026

Golden Dominical 2026

PosClubPWDLFAGDPts
14211151417
211007433
310103301
400000000
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600000000
700000000
800000000
900000000
1000000000
1100000000
1200000000
1300000000
14100134-10
15100114-30

Dep. Maldonado

JugadorPosición
Gerardo S